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El maleficio de la procrastinación

El maleficio de la procrastinación

Concepción Cendon Dacosta
3 meses

¿Tiendes a dejar todo para más tarde?

Tu problema tiene un nombre: procrastinación, que es la acción o hábito de retrasar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes o agradables.

¿Que nos puede suceder si tendemos a dejar todo para más tarde? Según un estudio del profesor de Psicología Timothy Pychyl, de la universidad de Carleton (Canadá), este tipo de conductas puede llevarnos a presentar sentimientos de culpa, vergüenza o ansiedad.

Os dejamos varios consejos para combatirla:

  1. Evitar los argumentos auto-permisivos

Por ejemplo: ”No pasa nada porque me retrase unos días”

  1. Comunicar lo que vas a hacer

Si se lo dices a alguien te comprometes más a realizar esa actividad.

  1. Date a ti mismo un premio cuando hagas algo en el momento que debes hacerlo.

Por ejemplo, estudiar y al acabar un tema comer algo que te guste o ver un capítulo de corta duración de alguna serie.

  1. Cambiar “Tengo que” a “Quiero hacer”.

Un cambio sutil en la perspectiva puede ser solo el empujón que la psique necesita para moverse. Intenta cambiar la frase de: “Tengo que hacer esto” por “Quiero hacer esto”.

Entonces, por ejemplo, “Tengo que limpiar la habitación”, se convierte en “Quiero hacer que este desorden desaparezca”.

  1. Usa la tecnología para luchar contra la tecnología.

El uso de las redes sociales o las aplicaciones móviles generan una gran fuente de distracción. Pero la perdición también puede ser un benefactor.

Puedes utilizar aplicaciones como Antisocial: ”está diseñada para ayudarte a comprender cuál sería un “uso normal del móvil”, y para brindarte herramientas como administrar, bloquear y controlar el uso de tu teléfono móvil, con el fin de que te puedas desconectar, minimizar las distracciones y concentrarte en las cosas importantes”.

También puedes configurar una alarma periódica, por ejemplo, cada 15 minutos, en tu dispositivo (o incluso un temporizador de cocina antiguo) para volver a centrar tu atención mientras dure tu tarea.

  1. Utilizar la técnica de los 5 minutos

Ciertos estudios comprobaron que si estas durante 5 minutos haciendo una tarea, tu cerebro genera una ansiedad por tenerla que terminar; Es decir, si estás ese tiempo concentrado en el trabajo conseguirás que tu psique quiera acabarlo.

Por ejemplo, planchar: empiezas por solo 5 minutos, pero sentirás que transcurrido este tiempo tienes la necesidad de terminar la tarea.

Si dices las siguientes frases, por ejemplo: ”Solo limpiare durante 5 minutos”, o ”solo haré el trabajo para clase por solo 5 minutos”, frenas la entrada a pensamientos como ”me va a llevar mucho tiempo”, ”ahora estoy cansado para acabarlo”. Lo que va a ocurrir a continuación, es que una vez superada esa pequeña marca, comenzarás a involucrarte más en la tarea casi inconscientemente, dándote cuenta de que no era tan complicado como pensabas.

  1. Cambia tu estado de ánimo poniéndote a ello, no posponiéndolo.

En algunos estudios se ha descubierto que algunas personas posponen sus tareas no necesariamente por evitar una tarea difícil o complicada, sino también para evitar los sentimientos desagradables relacionados con dicha tarea.

La procrastinación puede ofrecer un alivio del estado de ánimo a corto plazo, pero lo que realmente pasa es que prolongamos la culpa y el estrés. En cambio, paradójicamente, lo que probablemente nos haga sentir mejor es hacer la tarea que estamos evitando.

Por eso, cuando te sientas tentado a mejorar tu estado de ánimo demorando el proceso, primero ten en cuenta que la procastinación es un impulso falso y fugaz, en cambio, piensa que te sentirás aliviado de comenzar y satisfecho de que estás haciendo algo.

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