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La competitividad positiva

La competitividad positiva

Centro Codex
2 meses, 3 semanas

¿Qué un niño sea competitivo, es bueno o malo?

¿Realmente el mundo es competitivo o para lograr avanzar debes superarte a ti mismo?

La competitividad es un tema controvertido, sobre el que hay opiniones para todos los gustos. Si sois padres, sólo vosotros podéis decidir que consideráis qué es lo mejor para vuestros hijos, en pro tanto de su presente como de su futuro.

Es este pequeño articulo hoy hablaremos de la competitividad sana y positiva.

La competitividad positiva nos ayuda a superarnos a nosotros mismos, a mejorar en ciertas áreas, es aquella en la que se asume que los errores no son malos, sino que nos enseñan a superarnos a nosotros mismos.

De acuerdo con la etapa de crecimiento que se encuentre el niño y la niña,debemos ajustar las exigencias de modo que no vayan más allá de su proceso natural de crecimiento, enseñándoles a enfrentar los desafíos que la vida puede poner en su camino, sin que ello signifique sentirse agobiados o estresados.

La competitividad positiva puede motivarles y ayudarles a conseguir todo aquello que se proponen, confiando en sus posibilidades y, además, es una excelente oportunidad para enseñarles el respeto hacia sus semejantes..

Es la que enseña a los niños a disfrutar con el juego y no con la victoria, que el resultado es el final del juego, y que se puede disfrutar ganando, pero también pasarlo bien cuando se está perdiendo,a disfrutar de lo que hace, a que no se puede ganar siempre ni ser el mejor en todo.

El objetivo de una competencia sana es el de adaptar sus fortalezas y cualidades para salir airosos/as de cualquier tropiezo.

Algunas de las cosas que podemos hacer para desarrollar en el niño una competitividad positiva  van en la línea de enseñarles y/o ayudarles a:

  • Relacionarse mucho a través del deporte, la música, viajes… para ayudarle a entender mejor el mundo en el que vive, razas, idiomas, culturas y otros valores sociales.
  • Potenciar el desarrollo cognitivo y desarrollar habilidades de lenguaje y creatividad.
  • Desarrollar empatía por un semejante, y a desarrollar la tolerancia ante la frustración indicándole que una derrota es una nueva oportunidad para mejorar.
  • Vivir en armonía con la naturaleza cuidando su entorno como cuida su propia casa.
  • Que la cooperación es muy superior a la competencia, no solo moralmente sino también por su eficacia.
  • A arriesgar para potenciar su creatividad y la facilidad de encontrar soluciones originales a problemas cotidianos.
  • La importancia del trabajo en equipo o el esfuerzo constante.
  • Disfrutar de las pequeñas cosas y descubrir el placer del trabajo bien hecho.
  • Compararse consigo mismo y no con los demás. Siempre habrá alguien mejor que tú, pero lo importante es superarse a sí mismo.
  • Valorar el esfuerzo y no sólo el resultado.
  •  Fomentar actitudes de cooperación y de ayuda a los demás. 
  •  Aprender de los errores, y no a 'castigarse' por ellos.
  •  Disfrutar de lo que hacen, independientemente del resultado.
  • No aprender a ganar sino hacerlo lo mejor posible, disfrutando del juego y aprendiendo a reírse.

Centro Codex Formación

Dpto. Psicología infanto juvenil