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¿Por qué tendemos a elegir parejas problemáticas?

¿Por qué tendemos a elegir parejas problemáticas?

Centro Codex
4 semanas

Cada uno de nosotros seguramente hemos vivido historia de amor complicada de contar.

Casi todos, hemos escogido una ‘‘rana’’de vez en cuando. Pero a veces, nos encontramos con un patrón: una serie de parejas que van más allá de lo grosero o irreflexivo y cruzan la línea hacia lo que es poco saludable. En algún momento, podemos darnos cuenta de que hemos salido con una serie de ranas, con el resultado de diezmar nuestra autoestima y sentirnos culpables asustados.

Pero lo peor de todo, es que cuando tenemos la oportunidad de volver a encontrar una nueva relación amorosa, con frecuencia, elegimos otra rana.  ¿Pero, por qué sucede esto?  ¿Se puede arreglar?

  1. ¿Por qué nos hacemos esto a nosotros mismos?

 Consideremos dos razones:

Razón 1: Buscamos lo conocido.

Si creciste aprendiendo que las personas son generalmente amables, confiables y bien intencionadas, es probable que elijas una pareja coherente con esa educación.

Por el contrario, si creciste rodeado de caos, disfunción, perfeccionismo o distancia emocional, es más posible que te fijes en parejas que van en esa misma dirección. Si hemos aprendido que las parejas actúan de manera disfuncional, por ejemplo, teniendo rabietas para llamar la atención, naturalmente gravitaremos hacia esas actitudes a la hora de tener una relación.

Ahora, esto no quiere decir que te merezcas un compañero que te haga sentir mal. Todos merecemos estar seguros y ser respetados. Pero, si el drama, la hostilidad o la indiferencia lo sientes como algo habitual, es hora de cambiar esta normalidad.

Razón 2: Tenemos la creencia de que podemos ayudarles a cambiar.

 En muchas ocasiones vemos otra malarelación como una oportunidad para rehabilitar o arreglar.  La dinámica de pensar que estamos en posición de mejorar o cambiar a nuestra pareja no solo nos da un sentido de control, sino también, un sentido de esperanza. Si bien estas resultan ser ilusiones, puede ser reconfortante pensar que, si solo nos esforzamos más, las cosas pueden ser mejores.

Pero no podemos obtener el amor y el apoyo que necesitamos de un compañero que nos controla excesivamente, tiene una personalidad narcisista, no está disponible emocionalmente o es absolutamente abusivo.

Si reconoces estos atributos en tu pareja, considera con él acudir a un especialista, como, por ejemplo, los profesionales en el ámbito de la salud (Psiquiatría, Psicología, etc.).

  1. ¿Qué podemos hacer al respecto?

 Consejo 1: Aprende que las relaciones sanas no son dramáticas.

 Construir una relación no siempre es fácil, pero fundamentalmente, estar juntos no debe ser dramático. Los juegos mentales, la manipulación, las amenazas, los amigos para que apoyen tu coartada, no tienen cabida en una relación. Un buen compañero te consuela, en lugar de abalanzarse, cuando eres vulnerable.

Consejo 2:  Ten en cuenta lo que hace un buen compañero.

Observa las relaciones sanas de las personas en las que confías. ¿Qué los hace funcionar? Míralos y mira cómo lo hacen. Ver realmente una buena relación hace que sea mucho más fácil copiar comportamientos similares cuando te toca a ti intentarlo de nuevo.

Consejo 3: Piensa en lo que necesitas, no en lo que te atrae.

En ocasiones pensamos en la persona ideal a través de rasgos físicos, económicos o sociales, por ejemplo: ”Me gustaría que fuese más alto que yo, moreno y que tuviera un trabajo estable”. Quizás necesitas pensar más en rasos como integridad: alguien justo y honesto. Quizás confiabilidad, alguien que hace lo que dice. Tal vez necesitas a alguien que respete tus límitescuando declaras lo que estas o no dispuesto a hacer.

Por último…es importante recordar que estar con una persona más beneficiosa para ti, no significa que tengas que escoger a alguien que no te guste. No aprietes los dientes y salgas con una persona con quien no tengas nada en común o que no te atraiga solo porque es estable.

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